Hola, a todas/os. Hace algunas semanas, el cine me recordó que tenía pendiente escribir este post, y no puedo esperar más. Primero fue Mi encuentro con Marilou , una interesante película francesa dirigida por Jean Becker, en la que un pintor de prestigio, ya mayor y en plena depresión, encuentra por casualidad a una joven a la que su madre ha echado de casa; ese encuentro mutuo les salva la vida. Después fue Laurence Anyways , una película canadiense de casi tres horas, más que estimulante, sobre la historia de un transexual y su heterodoxa relación con una mujer. Ambas películas me recordaron en pocos días que hace tiempo quería escribir sobre los encuentros extraordinarios con personas extraordinarias, que no son habituales pero que a veces nos cambian la vida para siempre. La película francesa nos lo muestra casi literalmente y la canadiense ofrece un retrato de lo revolucionaria que puede ser la autenticidad. No es fácil definir lo extraordinario, porque es necesario hace...