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Mostrando entradas de 2015

El miedo y el cambio. Elecciones Generales 2015

Creo que en los procesos electorales, y más en este, son fundamentales las emociones. El resultado electoral, su esencia por decirlo así, es siempre el resultado de una pulsión mayoritaria en la ciudadanía. Lo que creo que está pasando en este momento en la sociedad española, es que está claramente dividida entre dos pulsiones: la de un cambio necesario y la de un importante miedo a ese mismo cambio. No es solo que haya sectores sociales en los que predomina más una emoción que otra, es que incluso dentro de una misma persona, esas dos emociones luchan por prevalecer. Esa es la razón fundamental, unida a otras, por la que hay nada menos que un 40% de indecisos, un dato inédito en nuestro país. Eso provoca que todo pronóstico para el domingo adquiera un enorme margen de error. Por eso no voy a dar apenas números en mi pronóstico, más bien ideas y emociones. Creo que el PP ganará las elecciones, porque en el ser humano casi siempre gana la pulsión cons...

El mundo sigue

No había visto hasta ayer "El mundo sigue" (Fernando Fernán Gómez, 1965). Qué película tan dura. Escalofriante. Describe una sociedad española emocionalmente devastada. Una sociedad acomplejada, hipócrita, mentirosa, corrupata, débil, frívola, desnortada. Una España profundamente materialista, donde el poder adquisitivo es el valor supremo, y donde la apariencia es mucho más importante que la realidad. Una España machista donde los hombres pegan a las mujeres y las mujeres viven en función de los hombres. Una sociedad española triste, iracunda, desequilibrada, sin verdaderos valores que orienten la vida. Una sociedad española de barra de bar, de campo de fútbol, de sexo barato, de padres amargados y de hijos desatendidos, de gente enganchada a diversas adicciones para no mirarse en el espejo. Una España pringosa y en conflicto, como la foto delata a la perfección. Sí. Exacto. Como estais pensando, una España muy parecida a la de hoy. Cincuenta años y una democracia después. O...

Si mañana me voy.

Si mañana me voy, no vengáis a buscarme. Aferraros como sea a esa maravilla indescriptible que es la vida, durante el mayor tiempo posible. Si mañana me voy, sonreíd. Comprendí a tiempo lo que es la felicidad y tuve la suerte de vivir aventuras apasionantes que otros no pueden ni soñar. Si mañana me voy, no me recordéis como soy en vuestras mentes, porque ese no soy exactamente yo. Solo yo sé cómo soy exactamente yo. Si mañana me voy, que alguien se encargue de recoger todo lo que he escrito. Es quizá lo único que he hecho en mi vida que merezca verdaderamente la pena. Ahí sí, probablemente, estoy entero yo. Si mañana me voy, no tiréis mis cosas. Detrás de casi todas hay una pequeña historia de amor. Incluso detrás del ticket de un restaurante habrá, con seguridad, una de ellas. Las útiles dádselas a quien las necesite, y el resto guardadlas con cariño hasta que comprendáis el amor que hay tras ellas. Y después, sí, tiradlas.   Si mañana me voy, hay p...