martes, 25 de noviembre de 2014

¿Qué nos pasa? ¿Por qué? ¿Qué hacer? (Capítulo I)

Hola a todas/os.

Decía Stanley Kubrick —uno de los genios de la historia de las artes visuales— que hacer una película es como escribir Guerra y paz mientras estás montado en una montaña rusa; quería destacar con esta comparación la enorme dificultad de pensar en cómo deben ser las cosas mientras las cosas deben ser, es decir, lo difícil que resulta pensar en medio del caos. Vuelvo a este símil kubrickiano hoy como alerta para todos y como autocrítica. La sobreabundancia de reflexiones sobre el momento social y político que estamos viviendo aumenta las probabilidades de la sobreabundancia de errores: es muy difícil analizar la realidad social en la que se vive.

Realizo esta reflexión previa a esta primera entrega de una serie de pensamientos que iré publicando en este blog, sobre cómo está España y por qué, sobre de dónde venimos y hacia dónde vamos.


El proceso social que estamos viviendo es tan singular que mi interés por la política me obliga a pararme a pensar y tratar de sistematizar algunas de las muchas reflexiones que en diversos medios (artículos de prensa, conversaciones privadas, discusiones políticas, publicaciones en redes sociales, etc.) vengo realizando desde hace aproximadamente cinco años.

Aunque casi todos lo sabréis ya, es importante advertir al lector de que milito en el PSOE desde hace casi quince años y que, al mismo tiempo, soy muy crítico con su historia reciente, en lo que se refiere sobre todo a su incapacidad para realizar reformas internas que incrementen la democracia interna, así como a su indefinición ideológica, que le ha conducido al callejón de difícil salida en el que ahora se encuentra.

¿Por dónde empezar? Da un poco igual. El orden cronológico nos obligaría a buscar un punto inicial difícil de definir, que quizá encontremos mejor durante el transcurso de esta serie de artículos, y mirar al futuro quizá sea de momento demasiado temerario. Así que, ¿por qué no empezar por alguno de los momentos clave de la política española de los últimos años? Quizá el más reciente de esos hitos nos sea útil: las elecciones europeas de mayo de 2014. Ese proceso electoral, de hecho, es la primera muestra del tsunami político español (cuyo epicentro fue el mes de mayo de 2010 y su síntoma social el 15-M), de modo que quizá sea el mejor modo de empezar, para luego ir hacia atrás (buscando sus causas) y hacia delante (tratando de prever sus consecuencias). La misma noche electoral realicé un análisis rápido de los resultados que he preferido guardar hasta hoy, por ver si la urgencia del momento lo dotaba de sesgos excesivos. Así que lo retomo y lo comento al mismo tiempo. Lo estructuré en seis conclusiones, por orden de importancia:

1. Quiebra del bipartidismo. Por primera vez en la historia democrática la suma del voto de los dos grandes partidos, en este caso PSOE y PP, no alcanza el 50% del voto (49,06% con el 99,52% escrutado).

2. Entrada triunfal en el mapa político de un partido atípico, casi desconocido, que representa el cuestionamiento del sistema, y que entra con casi un 8% del voto.

3. Podemos + IU (que básicamente son lo mismo) suman 2.802.445 (18%), a tan solo 786.334 votos y un 5% del PSOE. El sorpasso está más cerca que la vuelta del PSOE a la hegemonía de la izquierda.

4. La catástrofe del PSOE es descomunal, además de histórica. Suelo histórico de voto en cualquier proceso electoral (3.589.847) y también porcentualmente (23%). Pérdida del 50% de sus votantes respecto a las Europeas de 2009, y un 16% globalmente. Si es verdad el dato oficial de que conserva en torno a 200.000 militantes, la organización no es capaz de movilizar más que 18 votos por militante. Y un dato que debería ser aterrador para la dirección del PSOE, si tuviera un mínimo de lucidez y responsabilidad política: de las Europeas de 2009 a las Generales de 2011 solo aumentaron un 14% de voto, lo cual, proyectado al resultado de estas Europeas 2014, nos daría un resultado en las Generales 2015 de algo más de 5 millones de votos, menos de la mitad que en 2008.

5. El PP, que no olvidemos que es el partido gobernante, sufre una sangría de más de 2,5 millones de votos, y otro 16%. Al no contar con fuerzas de derecha emergentes (VOX solo ha recibido 244.636 votos y no ha obtenido representación), deja a la derecha española en una situación muy delicada.

6. Si sumamos PSOE + IU + Podemos tenemos 6.399.560 votos y un 41%, frente al 26% del PP que solo podría sumar, en todo caso, el 6,5% de UPyD. La izquierda vuelve a ganar en España si el PSOE asume la responsabilidad de hacer la política que tiene que hacer.

Visto hoy este análisis, creo que fue bastante acertado en líneas generales. Seis meses después se confirma la tendencia de todos los elementos del análisis. Haría dos matices a lo que escribí aquella noche: 1) Podemos e IU son "casi" lo mismo pero no son lo mismo; la tradición ideológica de IU —que tiene su solidez en la pervivencia del PCE— le ofrece una trayectoria histórica que merece ser reseñada; los esfuerzos durante los últimos días de uno de sus nuevos líderes (Alberto Garzón) por distanciarse de Podemos demuestran esa singularidad, aunque en todo lo que se refiere a pactos post-electorales creo que sí deben ser considerados un bloque, que es a lo que me refería en mi análisis, y 2) La responsabilidad de un gobierno de izquierdas, dada la rápida evolución de la tendencia electoral, no es seguro que recaiga en el PSOE, sino que es posible que lo haga en Podemos o Podemos + IU y, por tanto, serían ellos quienes deberían gestionar la conformación de un gobierno de izquierdas. 

No me extenderé mucho más en este primer post, pero sí me gustaría recalcar algunas cuestiones que no son tanto del análisis de aquella noche como de los seis meses posteriores, aunque arranquen en los resultados de las europeas: a) la quiebra del bipartidismo es un hecho irreversible a corto plazo (ya veremos a medio), pero aún no sabemos si desembocará en un modelo multipartidista o de partido "único" (hegemónico), b) el PSOE parece haber frenado la sangría que se produjo entre 2011 y 2014, puesto que pocas encuestas le dan un resultado peor que el 23% de las europeas (recordemos que el error técnico de todas ellas suele estar entre el 3% y el 5% y ninguna le da menos del 20%), c) la delicada situación de la derecha española, de la que pocos analistas hablaban la noche electoral, se ha ido evidenciando durante estos meses, y el PP no solo se ha derrumbado en las encuestas, sino que no ha aparecido por el momento ninguna fuerza alternativa que pueda recoger masivamente ese voto.

Nada más de momento, pues lo siguiente sería entrar a fondo en el análisis de las encuestas de estos seis meses posteriores, y en las estrategias de las diferentes fuerzas políticas.

Hasta el próximo post.
Abrazo
Kike

miércoles, 28 de mayo de 2014

Refundar el PSOE ¿Por qué refundar? ¿Qué es refundar?

Hola a todas/os.

"Nunca te bañarás dos veces en el mismo río". Sentencia de la Grecia clásica que, entre otras muchas reflexiones, suscita una fundamental: las oportunidades solo pasan una vez. El río pasa, y si quieres disfrutar de ese momento exacto en ese río, debes meterte entonces. Después ya no será nunca el mismo río.

Muchos lloramos, literalmente, al mediodía del 5 de febrero de 2012, cuando se cerraba el 38º Congreso del PSOE. Había ganado Rubalcaba. Nos mirábamos desolados y sí, llorábamos. Porque supimos en aquel instante crucial que el río había pasado y ya no sería nunca el mismo río. Se había perdido una oportunidad única que no volvería. El PSOE, posiblemente, había empezado a morir.

Muchos pensamos aquel domingo en abandonar. Pero decidimos convertir la tristeza en rabia, abandonar el río y echarnos a la mar, fuéramos cuantos fuéramos. El camino ha sido largo, está siendo largo. Y duro. Compañeros que te insultan, que te ningunean, que te humillan, que te dicen que te vayas. Gentes de izquierdas que te dicen que te vayas con ellos, que te quieren, que abandones ya ese barco sin rumbo. Pero nos miramos a la cara entre nosotros y vemos socialistas con pasión por la política de verdad; con emoción por cambiar las cosas; con verdadera angustia por lo mal que lo está pasando la gente; con honestidad y ganas de trabajar; con ilusión, aunque parezca increíble. Y nos sostenemos unos a otros, y seguimos hinchando velas una y otra vez.

Y llega otro domingo, el domingo 25 de mayo de 2014, que nos da la razón. El PSOE está muriendo. Y una vez más lo vemos. Ahora ya lo ve casi todo el mundo. Menos quienes dirigen. No estamos contentos por tener razón. Pero la tristeza la volvemos a convertir en rabia y en fuerza, y decidimos seguir defendiendo lo que siempre hemos defendido.

Las aguas de la renovación pasaron por el río del 38º Congreso, pero no hubo renovación, y aquellas aguas se fueron. El río ahora es otro. La renovación ya no es suficiente. Un Congreso cualquiera no es suficiente. Unas primarias abiertas, necesarias, no son suficientes. Son operaciones paliativas para un enfermo que muere. Nosotros no queremos enmascarar el dolor, queremos salvarle la vida. La renovación debe ser ahora Refundación.

¿Qué es Refundar? ¿Por qué Refundar?

1. Lo dice la Real Academia de la Lengua: "2. tr. Revisar la marcha de una entidad o institución, para hacerla volver a sus principios originales o para adaptar estos a los nuevos tiempos". ¿Quién duda de que el PSOE debe volver a sus principios originales? ¿Quién duda de que debe adaptarse a los nuevos tiempos? Hay que revisarlo, sí, y por tanto refundarlo.


2. Refundar porque unas Primarias, por muy abiertas que sean, no suponen apertura con las normas actuales. ¿Qué militante puede conseguir 10.000 firmas en 15 días? Solo aquel que ha pertenecido a las direcciones que deben irse. Solo aquellos que han estado sentados a la diestra o a la siniestra del padre.

3. Refundar porque un Congreso, por muy extraordinario que sea, no supone cambio con las normas actuales. ¿Qué cambio puede haber en un congreso al que van 1.000 militantes de los 200.000 que se suponen censados? ¿Qué legitimidad en un momento crítico como este tiene un 0,5% del partido? Delegados, muchos de ellos, elegidos por las direcciones que deben irse.

4. Refundar porque hacen falta normas nuevas. Para los congresos, para las primarias, para que los corruptos no quepan en nuestras filas, para que nuestras siglas no sirvan para quien no sabe hacer otra cosa que vivir de la política, para que nadie pueda estar 20 o 30 años de cargo en cargo y de sueldo en sueldo, para que no podamos hacer políticas de derechas cuando estamos gobernando. Cambiar muchas normas.

5. Refundar para implantar una cultura política de la fraternidad y no de la puñalada. Para que el partido tenga, por primera vez en su historia, cierta unidad dentro de la diversidad. Para que dejemos de competir y empecemos a colaborar.

6. Refundar para cerrar este infinito círculo vicioso de congresos, primarias y conferencias, y dejemos de una vez por todas de hablar de nosotros para hablar de la ciudadanía, con la ciudadanía, para la ciudadanía, hacia la ciudadanía.

7. Refundar porque solo así seremos creíbles. La ciudadanía ya no nos mira, no nos escucha, no nos quiere. Les hemos enfadado, y con razón. Solo con una catarsis pública podremos recuperar la confianza, o parte de la confianza, y quizá, solo quizá, vuelvan a votarnos.

8. Refundar para dar paso a caras nuevas, sin hipotecas, para terminar con los cargos heredados y los políticos profesionales. Para que cuando un ciudadano vea a un socialista no piense que tiene enfrente "a otro del PSOE" sino a otro ciudadano como él.


9. Refundar para dejar de ser enemigos de las otras izquierdas. Para crear espacios de diálogo, de entendimiento, de colaboración. Para ser singulares sin ser excluyentes. Para ser fuertes abandonando la soberbia. Para poder gobernar entre todos desde la izquierda un país que es de izquierdas.

10. Refundar para volver a disfrutar de la política. Para que la política sea parte de la vida y no aquello que sucede en los despachos y las sedes y los escaños y los atriles. Para vivir la política y no para vivir de la política.

Vamos a seguir hasta el final.  Hemos sido pocos. Hemos atravesado alta mar con dificultades. No hemos recibido muchas ayudas, la verdad. Pero desde el domingo somos algunos más. Desde hoy muchos más. Vamos a seguir hasta el final, con quien quiera venir con nosotros.

Socialismo Democrático es solo un nombre que nos hemos dado para identificarnos internamente. Para diferenciarnos de quienes quieren más de lo mismo. De quienes solo quieren paliar dolor en vez de salvar la vida. De quienes prefieren cirugía estética que operar a corazón abierto.

Si perdemos, creemos que el PSOE morirá. Y como nos dolerá tanto ver eso, seguramente nos iremos antes. Lloraremos de nuevo, lloraremos por irnos de un partido por el que lloraron, de tristeza y de alegría, nuestros abuelos, nuestros padres. Nuestros hermanos. Pero nos iremos porque aquí ya no estará el socialismo y acudiremos allá donde esté el socialismo. Porque nosotros estaremos siempre donde esté el socialismo.

Pero lo vamos a intentar hasta el final. Es el último esfuerzo, y lo vamos a hacer.

Si te apetece echar una mano, no es difícil: sdemocratico@gmail.com.

Un abrazo

Kike

martes, 15 de abril de 2014

Personas extraordinarias

Hola, a todas/os.

Hace algunas semanas, el cine me recordó que tenía pendiente escribir este post, y no puedo esperar más.

Primero fue Mi encuentro con Marilou, una interesante película francesa dirigida por Jean Becker, en la que un pintor de prestigio, ya mayor y en plena depresión, encuentra por casualidad a una joven a la que su madre ha echado de casa; ese encuentro mutuo les salva la vida. Después fue Laurence Anyways, una película canadiense de casi tres horas, más que estimulante, sobre la historia de un transexual y su heterodoxa relación con una mujer.


Ambas películas me recordaron en pocos días que hace tiempo quería escribir sobre los encuentros extraordinarios con personas extraordinarias, que no son habituales pero que a veces nos cambian la vida para siempre. La película francesa nos lo muestra casi literalmente y la canadiense ofrece un retrato de lo revolucionaria que puede ser la autenticidad.

No es fácil definir lo extraordinario, porque es necesario hacerlo en oposición a lo ordinario, y lo ordinario no es exactamente lo mismo para todo el mundo. Así que vaya por delante el reconocimiento de la total subjetividad de la cuestión, puesto que lo que para mí es extraordinario para cualquier otra persona puede ser lo más normal del mundo.

Extraordinario es que alguien te mire: que te mire a los ojos, que se desnude ante ti de ese modo aunque sea por unas décimas de segundo; extraordinario es que te escuchen, pero no que te escuchen esperando a que acabes de hablar para comenzar por su parte, sino que te escuchen honestamente interesados en lo que tienes que decir; extraordinario es que se hagan cargo de tu estado de ánimo, que perciban lo que sientes, que lo tengan en cuenta y que actúen en consecuencia.

Extraordinaria es la sinceridad: que te digan crudamente lo que no les gusta de ti y que ponderen aquello que sí les satisface. Extraordinarias son las personas que recuerdan: las que no olvidan aquello importante que les dijiste, las que se acuerdan de que estás ahí aunque no hagas acto de aparición, las que siempre guardan lo que has significado en sus vidas. Extraordinaria es la gente agradecida, pero no necesariamente quien considera que te debe un favor, sino sencillamente quien atesora en su interior el sano reconocimiento por haberle hecho sentir bien en un momento determinado.

Es extraordinario el apasionamiento: que las cosas atrapen a las personas, que las obliguen a dejarse llevar, que no sean capaces de controlarlo todo siempre, que la vida les arrolle de vez en cuando, que aparezcan desnortados junto a ti, mirando a un horizonte incierto con la única certeza de que quieren que tú estés cerca. Son extraordinarias las personas que no juzgan, es decir, que viven y dejan vivir, que no te hacen una marca por los errores cometidos ni por los pensamientos diferentes.

Es extraordinaria la generosidad: aquellas personas que son capaces de regalarte lo más importante que tienen, es decir, su tiempo. Es extraordinario el impulso por cambiar el mundo, porque el mundo es lo que es gracias a las personas que tuvieron ese impulso. Es extraordinaria la valentía, la capacidad de arriesgar hasta lo que no se tiene, y aún más extraordinario es el riesgo si se asume no por una idea sino por una persona.

Fijaos que he enumerado características. Y podría enumerar algunas más. Y aún así no es fácil encontrar una sola de ellas. Los destellos de lo extraordinario no dejan de maravillarme porque son raros, es algo parecido a encontrar un tesoro en una isla de la que te dijeron, expresamente, que no era la isla del tesoro. No pido, ni busco ni exijo lo extraordinario, pero me maravilla, me emociona encontrarlo.

Ni que decir tiene que me sobrarían dedos para enumerar las personas que me he encontrado a lo largo de mi vida que sumen todas o muchas de esas virtudes (virtudes para mí, que para otros no lo serán o serán defectos). Lo que ocurre es que cuando aparece una de esas personas, siempre, pero cada vez más, hago esfuerzos, también extraordinarios, para conservarlas en mi vida.

Las personas extraordinarias, todo hay que decirlo, no son fáciles. Suelen ser exigentes, poderosas, independientes, celosas de su territorio, poco complacientes. A veces nos tambalean, nos hacen dudar, nos obligan a interrogarnos sobre nosotros mismos. No es fácil mantenerlas cerca porque nos quieren de verdad y cuando alguien quiere de verdad solo hay una cosa a la que no puede renunciar: la verdad. Y la verdad duele.

A medida que pasan los años algunas certezas se diluyen y otras se consolidan. Una de estas segundas es que quiero cerca a personas extraordinarias, y que estoy dispuesto a renunciar a cosas por ellas. Es una de las cosas por las que merece la pena vivir.

Un abrazo
Kike

domingo, 23 de febrero de 2014

El pacto de las tres R

Hola a todas/os.

Tengo una sospecha.

Hace ya algún tiempo, quizá algo más de un año, que tengo la sensación de que un cambio político de serio calado en España es ya inevitable. Cuestión de tiempo. Cuando hablo de serio calado, hablo de una renovación de muchas ramas, del tronco y quizá de algún cuidado necesario que precisa la raíz. Muy profundo.

Es una sensación que, como casi todas las sensaciones, no provienen de la nada, sino de una serie de datos, experiencias acumuladas, informaciones más o menos precisas y, por supuesto, sí, algo de eso que llamamos intuición y que según ya algunos científicos tiene en ocasiones más valor que la racionalidad completa a la hora de percibir certezas, tomar decisiones y "predecir" el futuro.

Y lo que no es una sensación, sino casi una evidencia, es que las élites de la política española actúan como si también tuvieran esa sensación. Solo que ellos no se sirven de sensaciones, sino de información muy precisa que les llega de mil fuentes diferentes, incluyendo, no lo olvidemos, los servicios secretos (el CNI, Centro Nacional de Inteligencia).

¿Qué evidencias?

1ª. Los movimientos en la Casa Real. Son muy conscientes de su extrema debilidad. La ruptura del matrimonio de la Infanta Elena, la imputación de la Infanta Cristina y su marido, el perdón obligado del Rey por su incidente africano y los rumores de su relación con Corinna, así como las cada vez más insistentes insinuaciones sobre las dificultades en el matrimonio entre Felipe y Letizia, son razones más que de sobra para que salten todas las alarmas. De ahí el pretendido (e ineficaz) impulso de transparencia (información en redes sociales, publicación de parte de las cuentas), el perfil cada vez más bajo del Rey y el relevo encubierto a Felipe. Las encuestas ofrecen a la institución de la Corona su menor popularidad desde que empezó la democracia, y cada vez son más los españoles que la consideran prescindible. Sin duda, ellos lo saben mejor que nadie porque tienen más información que nadie. Finalmente, resulta muy reveladora la permanente apelación del Rey al acuerdo entre las principales fuerzas políticas.



2ª. El Partido Popular ha descendido enormemente su beligerancia contra el partido que, hasta la fecha, le ha disputado siempre el poder, el PSOE. Quedan ya lejos las invectivas de Rajoy a Zapatero ("ha traicionado usted a los muertos", a propósito de ETA), y por supuesto la extraordinaria beligerancia de Aznar contra González y contra el propio Zapatero. Ese descenso de la agresividad se puede deber a dos factores, y cualquiera de los dos redunda en la tesis que planteo. El primero es que son conscientes de su debilidad, sobre todo a causa del tremendo caso Gürtel (que amenaza la supervivencia de la organización) y de las peleas internas por el poder, cuyos ecos resuenan cada vez que hablan Aznar o Aguirre: esa debilidad les frena el ataque para evitar respuestas contundentes. La segunda razón, que puede darse alternativamente a la primera pero también paralelamente, es que son conscientes de la debilidad de un PSOE que tiene un líder peor valorado que Rajoy, una huida constante de militantes, una galopante incapacidad para recuperar intención de voto y aún más para renovar rostros y discurso; de modo que, ¿para qué malgastar energía en atacar a un rival tan débil?

3ª. El PSOE ha descendido enormemente su beligerancia hacia el PP, que es el partido gobernante y hacia el que su obligación es realizar oposición. Rajoy y el PP dan cada semana varias razones de peso para realizar una oposición durísima, desde su insultante ninguneo a la ciudadanía por incomparecencia hasta el flagrante incumplimiento de su programa electoral, pasando por la política cruelmente antisocial; cualquier reacción contundente por parte del PSOE no solo sería comprendida por su base social, sino que está siendo demandada a gritos sin recibir respuesta. Anteayer mismo, el Grupo Parlamentario del PSOE decidió abstenerse en la petición de dimisión al Ministro de Interior por lo acontecido con los inmigrantes en Ceuta. Todo esto intenta ser compensado con la sobreactuación en algunos temas (el aborto), pero un análisis riguroso de la labor de oposición demuestra que la contundencia brilla por su ausencia. También es muy reseñable la alfombra roja que el PSOE le pone a la Casa Real una vez y otra también, incluso ante temas que nos sonrojan a todos; esto, viniendo de un partido de origen republicano y con bases sociales mayoritariamente republicanas, es más que significativo.



4ª. Los movimientos en los medios de comunicación. Hace tiempo que resulta difícil discernir si los discursos de Rubalcaba los escribe Cebrián (quien dirige los destinos del Grupo PRISA, es decir, El País y Cadena SER) o los editoriales de Cebrián los escribe Rubalcaba; eso quiere decir que, como mínimo, los consensúan, o bien que hablan tanto y tan a menudo que ni siquiera les hace falta consensuarlos; a esto hay que añadirle el cambio de director de El País, para incorporar a uno de sus periodistas más derechizados, lo que resulta coherente con la deriva de un diario del que ya no queda prácticamente nada de lo que fue en la Transición. Curiosamente también (muchas curiosidades), Pedro J. Ramírez, fundador de El Mundo, fue relevado en la dirección de ese periódico hace no muchos días; un periodista discutido y discutible pero que parece resultar demasiado incómodo para el partido en el Gobierno, hasta el punto de que en su despedida ante la redacción acusó claramente a Rajoy de estar detrás de su destitución. Es decir, que los principales medios de comunicación (hablamos de grandes grupos, no solo de medios concretos) están claramente controlados por el poder político, siendo casi extensiones suyas.

5ª. El Poder Judicial. Si el control de los medios de comunicación es evidente, no menos evidente es el control del Poder Judicial. Es ya sabido el modo en que se eligen los órganos judiciales, y las cruentas batallas políticas que se mantienen por "controlar" el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Pero todo esto se ha hecho evidente para la ciudadanía cuando el juez Baltasar Garzón, primero, y el juez José Elpidio Silva, después, han sido perseguidos hasta la inhabilitación. El primero cometió el error de escudriñar en las fosas del franquismo (fantasma de un PP que a estas alturas de la democracia aún no ha rechazado frontalmente la dictadura de Franco) y, sobre todo, por meter la nariz en el caso Gürtel, pozo sin fondo de corrupción del partido en el Gobierno. Elpidio cometió el error imperdonable de meter en la cárcel a un banquero, pues todo el mundo sabe la buena relación existente entre el PP y los banqueros. Y aquí cerramos el círculo endogámico de la política española, al llegar al poder económico, cuyas raíces tanto se cruzan con las del poder político (esto sería asunto para otro post).

Tenemos, por tanto, la evidencia de que cuando los jueces intentan hacer justicia con el poder político o el económico son inhabilitados, sabiendo que los órganos judiciales son nombrados por los dos grandes partidos, PSOE y PP. Tenemos que los medios de comunicación más importantes son prácticamente extensiones de los dos grandes partidos, PSOE y PP. Tenemos que PSOE y PP han descendido notablemente su beligerancia mutua y que no existe crítica alguna de ninguno de los dos a la Casa Real. Y tenemos que la Casa Real teme por su estabilidad y apela públicamente al acuerdo entre los dos grandes partidos.

Blanco y en botella...



La política española está abocada al Pacto de las Tres R: Rajoy, Rubalcaba y el Rey. Por eso Rajoy se consolida en el liderazgo del PP, por eso Rubalcaba se mantiene contra viento y marea (y se mantendrá siendo el candidato a la Presidencia del Gobierno por el PSOE, y si para eso tienen que suspenderse las primarias previstas, se suspenderán) y por eso el Rey mantiene un perfil bajo mientras las otras dos R le hacen el trabajo.

Los tres saben que se necesitan para sostener un sistema que no aguanta más. Por eso se agreden lo menos posible (lo justo para que parezca que existe pugna política) o incluso se apoyan explícitamente cuando es necesario. Rajoy sabe que cualquier candidato que no fuera Rubalcaba sería letal para él; Rubalcaba sabe que cualquier candidato que no fuera Rajoy acabaría con sus escasas posibilidades. Por eso se molestan lo justo. Y el Rey sabe que un PSOE republicano está a la espera de que se vaya Rubalcaba, del mismo modo que sabe que otro líder en el PP no le asegura las genuflexiones que ahora le otorga Rajoy.

Lo que no saben es que el cambio es ya inevitable. Y que ponerle puertas al campo suele traer más sufrimiento que felicidad. Pero la ambición por el poder parece infinita.

Así que es importante que alguna de las tres R caiga pronto. Ese será el principio del fin de un sistema político ya inservible.

Lo veremos.

Abrazos
Kike