Poco cine interesante en el primer fin de semana del año le lleva a uno a ver estas cosas.
De interesante podía tener, a priori, que es la ópera prima de una joven directora y guionista californiana (28/8/76) llamada Shana Feste. Sin embargo, su personalidad como cineasta no existe casi por ningún sitio, y la película no abandona en ningún momento los modos de un telefilme y el tufillo de un melodramón. Cuenta el drama familiar que viven los padres (Susan Sarandon y Pierce Brosnan) de un joven que muere en un accidente de tráfico cuando acaba de pasar su primera noche con su primera novia. Ésta aparecerá poco después de la muerte del chaval, para dar una noticia a los padres que, aunque podría consolarles, parece causar lo contrario.Es curioso que una película que empieza con planos atrevidos (uno de ellos, fijo y largo, cuando los padres y el hermano del fallecido viajan en coche tras el entierro del joven), se deslice después por lo más convencional y acabe en un típico final feliz. Sería injusto no destacar la dirección de los actores, bastante sutil, que les lleva a informarnos de lo que sucede en su interior mucho antes de que se verbalice.
Y otra cosa que digo muchas veces: hasta en las películas más mediocres hay momentos emocionantes (no en todas), que merecen la pena por algo. Aquí es el plano en que Susan Sarandon pone la mano en el vientre de la joven embarazada y, aunque sólo por un segundo, su rostro desencajado por la tristeza, se ilumina y parece distinto.Peli sin apenas interés, muy mediocre visualmente, aunque ni aburre ni insulta nuestra inteligencia especialmente. Visible, para pasar un rato o, como suele pasar con los telefilmes, para después de comer.
Un abrazo a todos
Kike
Comentarios
Marcelo Soto
Esperemos que se anime la cartelera.
Un abrazo
Kike