domingo, 17 de enero de 2010

Sherlock Holmes (Guy Ritchie; EE.UU., 2009) [Calificación **]


Creo que no puede entenderse del todo esta adaptación del personaje de Arthur Conan Doyle sin ser un seguidor habitual de la serie House (2004-2010, EE.UU.). De hecho, quizá uno de los hechos más interesantes de contemplar el filme de Ritchie sea comprobar cómo se van transformando en el imaginario colectivo los relatos y los personajes a causa del poder del audiovisual. No me quiero extender mucho en ello, pero –toda vez que es evidente y aceptado por sus creadores que House es una "adaptación" de Holmes–, hay que señalar que la hábil operación de esta nueva versión es que retoma los personajes originales pasados por el tamiz de la popular serie televisiva, hasta el punto de que tras la piel de Robert Downey Jr. se vislumbra más al doctor antisocial, soberbio y desaliñado que hay en House que al elegante, discreto y amable Sherlock Holmes; del mismo modo que tras la piel de Jude Law respira mucho más el inteligente Wilson que el torpón Watson; y, por supuesto, la relación que hay entre el Holmes y el Watson de esta última adaptación está mucho más cercana a la que hay entre los dos médicos de la pequeña pantalla que a la existente entre los personajes creados por Doyle.

Dicho esto, y reconociendo de antemano que no soy un seguidor de Guy Ritchie, diré que la película vale mucho más por cómo está contada que por lo que cuenta. Ritchie aparece en cierto modo como un esteta, preocupado mucho más por la forma que por el fondo, desde el principio; una primera escena brillante desde el punto de vista visual, que pone el listón altísimo y que nos introduce en la acción como un tiro. Toda la primera media hora, e incluso algo más, se mantiene en una línea muy parecida, siempre con un trabajo exquisito con la imagen, quizá algo lastrado por ciertos excesos en las escenas de acción que, a pesar de estar montadas magníficamente, ofrecen una sensación de barullo muy distante del resto del tono del filme.

El problema surge cuando guionista y director se dan cuenta, allá por la mitad de la película, que además de con imágenes están trabajando con una narración. Comienzan entonces –demasiado tarde– a establecer relaciones, a tensar argumentos y a contar cosas. La película se vuelve un tanto convencional y se introduce en los vericuetos del caso de investigación que supone el núcleo central, mucho menos interesante que el modo en que Ritchie emplea la cámara o que los matices de la excelente banda sonora de Hans Zimmer (¿nominable al Oscar?). Me empiezo a aburrir y, quizá por haber dormido poco o quizá porque la película entra en una fase de rutina previsible, de peleas y carreras equiparables a las de otras películas y mera acumulación de estímulos... incluso cabeceo un poco.

La sensación final es agradable. Una puesta al día de Holmes, pasado por el filtro de House, con una indudable habilidad comercial (la sala está inusualmente llena)  y con un casting acertadísimo. Law y Downey Jr. (estupendo trabajo)  parecen intercambiados (quizá el primero podría ser un Holmes convencional y el segundo un Watson típico) pero permanecen creíbles. No sólo ellos dos, todo el casting es un acierto. Como ya he dicho, la película merece la pena, con una primera parte de ritmo medidísimo y trepidante, con un trabajo visual mucho más allá del simple espectáculo o de la rutina del plano/contraplano, y con una música que atrapa. Pero no llega a proponer una versión radicalmente nueva, ni consigue conformar un relato realmente vribrante, ni acaba de conjugar del todo bien la mixtura genérica que pretende (comedia-aventuras-acción-suspense), quedándose en una de acción que no debió ser de acción, con algún ligero aroma aventurero.

Buen cine técnicamente, pero poco relato y poca "chicha". Carisma, mucho. Habilidad, toda la del mundo. Olfato. Un éxito casi asegurado. Si Ritchie lograra un buen guión para la siguiente (ya preparada), podríamos hallar buen cine.

Un abrazo
Kike

2 comentarios:

Okr dijo...

No eres el primero que me la valora bien. Y acabaré viéndola.

Al ver el tráiler no me atrajo, sobre todo porque en su día leí todas las historias de Holmes y que lo conviertan de pronto en un Mel Gibson y Danny Glover en Arma Letal o similar me da no sé qué. Supongo que hay que verla intentando no comparar con el personaje literario, pero se hará difícil.

Precisamente lo que señalas que falta, un mejor guión, una mejor historia, es lo que suele haber de bueno en las historias de Holmes y que se quede en acción semivacía no sé yo si es buena señal.

En fin. De todas formas la veré y cruzaré los dedos para no salir escaldao.

Un abrazo pa ti.
Marco.

Kike dijo...

No me tengas muy en cuenta la valoración de la historia porque la verdad es que por la mitad de la peli me dormía a ratos... y no sólo por culpa de la peli. Aunque lo que sí es seguro es que no es una historia brillante sino más bien bastante facilona.

Pero creo que merece la pena, no sólo porque está bien rodada, sino también porque es una reformulación interesante de Holmes, guste o no.

Abrazo
Kike