lunes, 2 de agosto de 2010

Toy Story 3 (Lee Unkrich; EE.UU., 2010) [Calificación: *****] [spoilers]

Hola, a todas/os:

Vuelvo a mis comentarios cinematográficos, después de un tiempo de mucho trabajo y, después de pocas pelis buenas y motivadoras (aunque recuperaré aquí próximamente todas las que he visto este año y que aún no he comentado).

Pero ahora vamos a lo bueno: Toy Story 3, la última maravilla de Pixar. Y digo la última, porque yo estoy ya acostumbrado a disfrutar como un enano con la factoría de John Lasseter, hasta el punto de que creo no exagerar (siempre en mi opinión, claro) diciendo que Pixar es lo mejor que le ha pasado al cine en los últimos veinte o treinta años.

¿Qué es lo extraordinario de esta tercera parte de Toy Story? Que los responsables de Pixar (en este caso, Lasseter como productor ejecutivo, Lee Unkrich como director, Michael Arndt como guionista, además de Andrew Stanton como creador de la historia junto a Lasseter y Unkrich) se olvidan de los grandes hallazgos de las dos anteriores (la primera, sobre todo) y se centran en algo tan sencillo y tan complicado como contar bien una buena historia. La grandeza de esta tercera parte es, pues, sobre todo, el guión.

La historia de Andy es la historia de un niño que abandona ya la infancia y, con ello, todo lo que tiene que ver con la misma: también los juguetes. La historia de Woody es la historia de un juguete (el famoso vaquero) con dos lealtades: mantener agrupados a sus compañeros y seguir junto a su "amo", Andy. Finalmente, deberá elegir entre una de esas dos lealtades.

En la línea de las anteriores películas Pixar, uno de los grandes logros es que consigue perfectamente mantener dos planos tonales dentro del mismo argumento, de modo que niños y mayores ven historias diferentes y compatibles, ambas fascinantes. En este caso, creo, más inclinada hacia el gusto de los adultos. De hecho, si tanto emociona el filme a tantos adultos es porque quizá uno de los grandes traumas de nuestras vidas, de todas nuestras vidas, es abandonar la infancia. Hasta el punto de que casi todos seguimos guardando pequeños paraísos de ella, unas veces secretos, otras veces más visibles; otros, ni siquiera logran adaptarse a la sociedad adulta porque no superan ese trauma (síndrome de Peter Pan). Lo que consigue Toy Story 3 es que nos enfrentemos a ello desde una mirada infantil, magníficamente lograda en el personaje de Andy que, a pesar de ser un dibujo, muestra toda esa desorientación de un recién adolescente que abandona sus viejas seguridades para dirigirse hacia la gran aventura de la incertidumbre adulta.

La escena en la que se produce la despedida entre Woody y Andy, además de conllevar esa carga emocional, conlleva también la de la propia elección del juguete, que finalmente prefiere mantenerse junto a sus compañeros antes que seguir junto a su "amo". Parece como si entendiera mejor que el propio niño que es momento de cambio, que la madurez obliga a aceptar eso. El momento es especialmente emotivo porque Woody se ha comportado como un verdadero héroe, uno de los grandes héroes contemporáneos: un líder. La película encierra toda una lección de buenos y malos liderazgos, de ejemplos y antiejemplos sociales. Esta es otra de las virtudes de Pixar: que está inoculando a los chavales una amplia colección de grandes valores, por suerte mejores que los que nos trasladó Disney a los que ya superamos la treintena.

Además de que esta columna vertebral del guión es impecable, la película contiene otras microhistorias brillantes: la introducción, todo un cortometraje de aventuras que sólo transcurre en la mente de Andy; el relato que explica la maldad de Lotso (¡un malvado peluche rosa que huele a fresas!); la muy feminista y sugerente historia de amor/desamor entre Ken y Barby... en fin... podría seguir así durante líneas y líneas porque toda la película es una sucesión de escenas brillantes, hasta el punto de que uno piensa que con tanto material otros productores menos generosos con el espectador hubieran sido capaces de hacer diez películas.

Y, por supuesto, no hace falta insistir a estas alturas en la brillantez técnica de un dibujo limpio y dinámico, en los notables logros con las texturas, el delicadísimo trabajo cromático, o en la excelencia con que los autores de la película cuidan el encuadre cinematográfico, el audaz empleo de la música... Sí requiere mención aparte la prudente y eficaz utilización de las 3D, al servicio siempre de la historia, como un elemento más de la dramaturgia, funcionalmente aprovechada para destacar planos de la imagen y posponer otros, y pocas veces para incrementar "per se" la espectacularidad de las escenas.

Me gustaría destacar que lo que hace Pixar es lo que siempre hizo Hollywood, y el gran cine europeo (y asiático, y africano): encontrar una buena historia y contarla bien. Y cuidar al máximo el concepto de espectáculo cinematográfico, desde la apertura (con sus ingeniosísimos cortos, en este caso Día y noche, también estupendo), hasta el cierre, unos títulos de créditos nada gratuitos. No han inventado nada, excepto el estilo de animación, pero hacen algo que pocos hacen en el cine actual.

Otra joya Pixar, pues. La mejor película del año, de momento, si no estuviera Shutter Island, de Scorsese, ya reseñada por aquí también.

Un abrazo
Kike






4 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

Ohh, así sí que me gustas. No había leído esto porque no la había visto aún, pero ya la he visto y me encantó, me emocioné, lloré (qué nudo horrible al final), me acordé de mis juguetes (¡pobres! ¿dónde estarán?), quise llamar corriendo a todas mis amigas para que sus hijos no tiren los de ahora (¿quién sabe dónde irán a parar y a qué manos?) y me dejó tan buen sabor de boca que ahora quiero ver todo lo de Pixar que no he visto aún...

Qué buena, qué buena, qué buena.

Kike dijo...

sííí... es muy bonita, y cuánto talento:-)

¿qué no has visto de Pixar? casi todo es maravilloso...

Los viajes que no hice dijo...

No he visto Cars, Finding Nemo ni A bug's life. Ni la mayoría de los cortos. Qué bueno el de Toy Story 3, Night And Day...

Kike dijo...

"Cars" está bien, pero es de las menos brillantes, en mi opinión.

"Finding Nemo" es, junto a "Wall·E" y "Toy Story 3", para mí, la mejor. Una joya. Se pasa el tiempo volando, es emocionante, tiene un dibujo deslumbrante, unos personajes (uno de los mejores de Pixar: Dory)... buff.

"A bug's life" está bastante bien pero, claro... es que con lo que han hecho después... las comparaciones son horribles. Esta es un 7,5 mientras otras son de 9 o 10, pero claro...

Y en cuanto a los cortos, date un homenaje unaa tarde, te lo vas a pasar pipa; están editados en DVD al menos la mitad. Una recomendación: One Man Band, qué cosa...