viernes, 24 de septiembre de 2010

Cambiando la política: mañana en Mérida.


Hola a todas/os:

He tardado en ofrecer el comienzo de curso a este blog, después del verano, entre otras cosas, porque ha sido un principio de verano raro. Con sorpresas, casi todas buenas.Con mucho movimiento y poca estabilidad. Con cambios de inercia que eran necesarios. En fin, que este blog comienza a convertirse en un termómetro de mi estabilidad: cuando hay entradas cotidianas hay tranquilidad, y cuando tardo en aparecer hay movimiento. Para eso también sirve un blog.

Y, para no ser excepción en este comienzo raro, no hablaré de cine, sino de política. Lo llevo prometiendo hace mucho tiempo. Este es un blog de cine y de política, dos de mis pasiones, tal como ya adelantaba en su presentación. Y qué mejor ocasión que este comienzo de curso en el que asistiré, mañana en Mérida, a la I Conferencia Política del PSOE de Extremadura, que contiene algunos elementos propios de un hito histórico en la política española, señalando el camino por dónde deberemos ir todos, ciudadanos más o menos implicados en la actividad política, para mejorar el futuro de nuestra convivencia.

Soy militante del PSOE, por si alguien aún no lo sabe, y soy muy crítico. Soy muy crítico con todo lo que veo alrededor y no me gusta, y soy especialmente crítico conmigo mismo y con las organizaciones y círculos a los que pertenezco. Creo que el principio del progresismo -que, básicamente, consiste en tratar de ir siempre hacia adelante, de ir siempre a mejor- está claramente en observar con detenimiento el entorno y detectar lo que no marcha bien, para poder cambiarlo. Por eso, siendo militante del PSOE, también soy muy crítico con el PSOE.

El sistema político español está abocado a una gravísima crisis si no cambian muchas cosas. Pero todas esas cosas que deben cambiar deben cimentarse en una: el funcionamiento de los partidos políticos. Debería concurrir un pacto de estado de todos los partidos políticos, al menos de la decena larga de ellos que tienen amplia representación, para impulsar ese cambio. Es una transformación de supervivencia para los mismos partidos, pero es sobre todo un cambio de saneamiento del sistema democrático, y un cambio ya no solicitado por los ciudadanos, sino exigido con urgencia.

Hay que luchar por una democratización efectiva del funcionamiento de los partidos; hay que realizar una profunda labor de bisturí para limpiarlos al máximo de corrupción y corruptelas (corrupciones menores pero cotidianas, y por ello más graves); hay que generar instituciones dinámicas, alejadas de la burocracia, no renuentes al cambio, atentas siempre a los jóvenes y a los cambios sociales; hay que ofrecer al ciudadano todas las opciones posibles para que nos critiquen, para que nos propongan, para que nos mejoren... no nos queda más remedio que ser un fiel reflejo de lo que la sociedad quiera que seamos; hay que lograr, de una vez por todas, que en los partidos políticos estén los mejores, los más preparados, los más honestos, los más leales, los más abiertos, los más trabajadores, los más comprometidos. Todo esto era necesario ayer y anteayer, y hace mucho tiempo. Ahora es ya urgente, absolutamente necesario para que en un futuro no muy lejano el sistema siga funcionando. Cuando hayamos conseguido esto, aún quedarán muchos otros cambios que llevar a cabo, pero mientras no cambiemos esto, no podremos cambiar casi nada.

El PSOE debe ser abanderado de todos estos cambios. Porque el PSOE debe ser ejemplo de participación, de apertura, de frescura, de dinamismo, de cambio, de juventud, de ilusión. La sociedad española le ha perdonado muchas cosas al PSOE, quizá porque el PSOE también ha contribuido mucho al gran cambio social en España desde 1975. Pero no nos perdonarán que no estemos a la cabeza de este gran cambio histórico que necesita el sistema de partidos políticos. Debe ser el PSOE el partido que lo impulse. De hecho, hasta que no construyamos ese gran cambio, ese gran giro democratizador de los partidos políticos, no podremos dar completamente el giro a la izquierda que muchos de nuestros militantes y de nuestros votantes nos vienen pidiendo hace tiempo.

Mañana, en Mérida, el PSOE de Extremadura liderado por Guillermo Fernández Vara, pone la primera piedra de ese nuevo edificio político, a través de lo que se ha llamado I Conferencia Política. El PSOE de Extremadura ha generado un proceso en el que han podido participar todos sus militantes (y no sólo los delegados orgánicos) y agentes externos al partido: asociaciones, fundaciones, grupos de ciudadanos de toda clase. El documento que se discute y aprueba mañana tendrá, por tanto, aportaciones heterogéneas que serán incorporadas en torno a la línea ideológica básica del partido. Y ese documento servirá a su vez de base para el programa electoral del PSOE de Extremadura para las elecciones municipales y autonómicas de 2011. Todo esto, además, ha sido llevado a cabo con un gran protagonismo del mundo bloguer, de las redes sociales y de lo que ya se está llamando Política 2.0: a través de Internet muchos ciudadanos han podido colaborar en la cosntrucción de ese documento, a través de aportaciones directas (enmiendas, en el caso de los militantes: más de 1.000) y a través de debates virtuales abiertos a todo el mundo, cuyas conclusiones han sido incorporadas al documento.

El propio Guillermo lo comenta en su blog, uno de los primeros blogs de políticos españoles gestionado directamente por él.

Lo que ocurre mañana en Mérida es mucho más importante de lo que parece. Incluso mucho más importante de lo que sus impulsores creen. Guillermo Fernández Vara está elaborando un liderazgo discreto pero de logros sólidos. Claro que hay muchas cosas que mejorar. Pero el camino emprendido, las líneas generales, van en la buena dirección. Sin hacer ruido, logró mejores resultados que Rodríguez Ibarra; sin hacer ruido, hoy ha prohibido los festejos donde se maltrata a los toros; sin hacer ruido, ha construido el primer Pacto Político y Social creado en nuestro país, con acuerdo de las dos grandes fuerzas políticas, de sindicatos, empresas y otros muchos grupos sociales. Y mañana pone la primera piedra de una nueva política, en la que muchos creemos y por la que lucharemos. Esto no tiene vuelta atrás.

Necesitamos hacernos creíbles de cara a la sociedad, y sólo hay un modo: que la sociedad entre de lleno en los partidos. Eso ocurre mañana en Mérida. Yo estaré allí y lo contaré a través de Facebook. Ojalá que podamos, de nuevo, ilusionar a los ciudadanos, convencerles de que ellos SON la política, y de que es necesario emprender juntos un rumbo nuevo.

Continuará.

Abrazos
Kike

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