martes, 4 de enero de 2011

Balance 2010 - Cine


Hola a todas/os:

El año que acaba de terminarse ha sido peor de lo previsto. En mi opinión, y también en la de algunos compañeros con los que he tenido ocasión de contrastar juicios. A este criterio, lógicamente, hay que ponerle la limitación de que cada uno valora lo que ha podido ver, y nadie puede verlo todo, ni siquiera la mitad de la mitad…


Ahí van mis pelis importantes del año:


Las dos mejores.


1. Shutter Island (Martin Scorsese; EE.UU.). 138 min. Quizá la mejor película de uno de los grandes autores del cine contemporáneo. Regusto a la esencia del cine: contar historias. Magnífico relato ambiguo, donde nunca se puede estar seguro de cuál es la verdad. Rigor en la puesta en escena, en el montaje, en la fotografía. Estupendo DiCaprio. Emoción y reflexión. Cine de altura.

2. Toy Story 3 (Lee Unkrich; EE.UU.). 103 min. Un año más —y van muchos, muchos, muchos—, el cine de animación en general (y Pixar en particular), en lo más alto. La unanimidad es casi absoluta: esta es una de las obras grandes de Pixar. Redundando en las virtudes de las anteriores (perfección técnica, imaginación al poder, dualidad en el espectador objetivo —niños y adultos—, gran trabajo en los guiones), ahora se une una virtud más rara, más difícil de conseguir: una emotividad intergeneracional sobre la llegada al mundo adulto desde la infancia que ha hecho derramar muchas lágrimas en 2010.


Brillantes, con matices.

3. El escritor (The Ghost Writer, Roman Polanski; Francia-Alemania-Reino Unido). 128 min. Otra de las mejores películas de otro de los clásicos contemporáneos, Polanski (en su año horrible, en lo personal). Disección en forma de apasionante thriller de lo que se cuece en las esferas del poder, con una resolución maestra y una música de Alexandre Desplat con don temas deslumbrantes. Como siempre en el cine de Polanski, hay fragmentos que desorientan demasiado.

4. Biutiful (Alejandro González Iñárritu; España-México). 147 min. El mexicano vuelve a demostrar que es uno de los mejores artistas cinematográficos del momento. La idea de contradicción, que parte desde el mismo título (nada “bello” se retrata en el filme), unido a un Bardem inmenso y a una puesta en escena de una brillantez poco habitual, hacen un filme de intensidad inusual. El exceso sigue siendo la asignatura pendiente de Iñárritu.

5. Harry Potter y las reliquias de la muerte (Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I, David Yates; Reino Unido-EE.UU.). 146 min. El relato del niño mago se quita la careta y aparece el universo oscuro y dramático que asomaba desde el primer fotograma de la serie; el filme consolida la idea de que el conjunto de películas sobre el personaje pasará a la Historia. Ritmo frenético, escenas de gran emoción y una imaginación visual a la altura de las mejores de la saga. Como siempre, me sobran los chistes para niños-adolescentes, aunque comprensibles porque son parte esencial de su público objetivo.

6. Fantástico Sr. Fox (Fantastic Mr. Fox , Wes Anderson; EE.UU.-Reino Unido). 87 min. Una de las películas más originales del año de uno de los cineastas más estimulantes de los últimos veinte años. Animación audaz, humor inteligente, surrealismo puro a ratos, otra partitura extraordinaria de Desplat… Otro jalón para consolidar la idea de que el cine de animación reina hoy en el mundo del cine. Para ser tan corta, se hace un poco larga, aunque vaya muy deprisa, el único “pero”.

7. Two Lovers (James Gray; EE.UU.). 110 min. Cine que parece sencillo porque está muy trabajado. Una historia que parece tópica pero que no lo es. Personajes reales, aunque nos parezcan lejanos. Sentimientos universales expresados con precisión. Emociones sin sentimentalismos. Grandes temas (la familia, el amor, el sexo) envueltos con humildad. Me gustaría que James Gray se arriesgara más, y entonces creo que podría aspirar a ser uno de los grandes.


Estupendas, aunque hayan pasado demasiado inadvertidas

8. Shrek 4. Felices para siempre (Shrek Forever After, Mike Mitchell; EE.UU.). 93 min. Más animación, última entrega (según dicen los creadores) de la saga "Shrek", que vuelve a lo mejor de la primera haciendo autocrítica de la segunda y tercera. Los propios diálogos del verde ogro aluden a la inanidad de las dos películas anteriores. Además, el filme incorpora algunos personajes secundarios memorables (Rumpelstiltskin, por ejemplo) y propone uno de los retratos más feministas del cine infantil y juvenil que recuerdo, pues es Fiona, y no Shrek, la que, de manera consciente por parte de los autores, determina por completo el relato.

9. Todo lo que tú quieras (Achero Mañas; España). 101 min. Interesantísima y arriesgadísima película sobre la relación paternofilial, sobre la soledad, sobre los roles de género, sobre la familia, sobre la educación, y sobre algunos otros temas de calado. Mañas resuelve con la capacidad narrativa de siempre, con su brillantez dirigiendo a los actores y con sus imágenes con capacidad de trascendencia. Se mueve, eso sí, sobre el frágil hilo de la inverosimilitud en algunos fragmentos.

10. The Girlfriend Experience (Steven Soderbergh; EE.UU.). 77 min. Hombres que buscan estar con mujeres que parezcan sus novias, pagando. Mujeres que viven de ello, en medio del lujo y del placer. La prostitución desde otro punto de vista. La crisis económica bajo el prisma del principio del goce, base de todo el problema. Cine fragmentario, experimental a ratos y, como toda apuesta de riesgo, imperfecta pero estimulante.


La peli extraterrestre del año

Canino (Kynodontas, Giorgos Lanthimos; Grecia). 94 min. Aunque desde el principio parece que sabemos qué nos cuenta, en ningún momento estamos del todo seguros. Los personajes no parecen personas, pero lo son y muy reales. La violencia es soterrada y evidente, y no sé cuál de las dos formas me perturba más. A mí me gustó, sin entusiasmarme. Cine raro, original, arriesgado, del que hay que ver aunque no guste. La educación es el tema de fondo.


También me gustaron, pero menos (de algunas se habló muy poco)

1. Un tipo serio (A Serious Man, Ethan Coen y Joel Coen; EE.UU.-Reino Unido-Francia). 106 min. Los Coen no fallan casi nunca. Momentos gloriosos. Risas. Ironía. Mala leche.

2. Nine (Rob Marshall; EE.UU.-Italia). 118 min. Vibrante musical, un escalón más en la recuperación de uno de mis géneros favoritos. Referencias cinéfilas. ¿Hay algo más sugerente que el rostro de Marion Cotillard?

3. An Education (Lone Scherfig; Reino Unido-EE.UU.). 100 min. Cine clásico, en el buen y en el mal sentido. Cine británico, en el buen y en el mal sentido. Buenos actores. Tema de impacto. Emociones.

4. Las viudas de los jueves (Marcelo Piñeyro; Argentina-España). 122 min. Sí, soy fan de Piñeyro, uno de los cineastas de los que más se debería hablar y menos se habla. Este filme demuestra que es uno de los más feroces críticos del capitalismo. Qué divertida.

5. Habitación en Roma (Julio Medem; España). 109 min. Medem me traslada durante hora y media a un universo diferente, en lo emocional y en lo físico, de una extraordinaria belleza. Es más que suficiente.

6. Las vidas posibles de Mr. Nobody (Mr. Nobody, Jaco Van Dormael; Canadá-Bélgica-Francia-Alemania). 141 min. Es una pena que un director tan interesante no haya tenido sentido de la medida y haya alargado innecesariamente una peli tan bella sobre el paso del tiempo y la soledad.

7. Centurión (Neil Marshall; Reino Unido). 97 min. Cine político de altura, al tiempo que de acción, dramático, histórico y de aventuras. Intenso y violento. También gratuito, a ratos, y efectista, mucho.

8. The Secret of Kells (Tomm Moore y Nora Twomey; Francia-Bélgica-Irlanda). 75 min. Animación al estilo clásico que parece hipermoderna. Poesía. Relato con trasfondo moral. Sorprendente.

9. Pan negro (Pa negre, Agustí Villaronga; España-Francia). 108 min. Cine español sobre la posguerra diferente, humano, creíble. Excesos aparte, merece la pena siempre acudir a Villaronga.

10. Balada triste de trompeta (Álex de la Iglesia; España-Francia). 107 min. Me esperaba tanto que me decepcionó, pero la peli propone una metáfora sobre las dos Españas que merece ser revisada al menos una vez más.


Quizá se debió hablar menos de algunas de estas, de mejor a peor

1. La cinta blanca (Das weisse Band - Eine deutsche Kindergeschichte, Michael Haneke; Alemania-Francia-Austria-Italia). 144 min. El prestidigitador Haneke vuelve a sus trucos fáciles, dando a entender que habla del nazismo sin mojarse de verdad y fotografiando el horror con un blanco y negro blando y esteticista. No comparto su ética ni su estética, aunque haga pelis epatantes.

2. Up in the air (Jason Reitman; EE.UU.). 108 min. De esas películas interesantes a las que se les coge un poco de manía por estar tan sobrevaloradas. Los actores están bien, pero todo es previsible y bastante convencional. Para entretenerse un rato, nada más.

3. Alicia en el país de las maravillas (Alice in Wonderland; Tim Burton, EE.UU.). 108 min. La distancia entre lo esperado y lo que vi fue tan grande que la decepción resultó mayúscula. Burton reparte pequeñas joyas y bodrios importantes. Este filme se parece a los segundos, aunque el trabajo de diseño artístico merece bastante atención.

4. Origen (Inception, Christopher Nolan; EE.UU.-Reino Unido). 148 min. Más que prestidigitador, Nolan es un trilero. El final de esta peli es un ejemplo que queda en su filmografía para poder afirmarlo con contundencia. Algunas imágenes brillantes y una idea original de partida no son suficientes para hacer una gran película. Esta es bastante floja y con una duración desmesurada.

5. La red social (The Social Network, David Fincher; EE.UU.). 120 min. Una puesta en escena del todo tópica y convencional, un guión plano y cobarde. ¿Qué entusiasma de esta película? Imagino que lo de todas las de su director: su habilidad para imponer dogmáticamente una tesis impactante, demagoga y populista. En este caso, que sólo un genio puede parir algo como Facebook y que sólo se puede ser un genio si mientras los demás están divirtiéndose tú estás trabajando. Pues muy bien.

6. Enterrado (Buried, Rodrigo Cortés; España-EE.UU.-Francia). 95 min. No entiendo por qué una peli que se pretende claustrofóbica da respiros al espectador; ni tampoco cómo se puede malograr un planteamiento de tensión con un final tan contradictorio; ni cómo se puede tener tan poco cuidado con la verosimilitud. Un ensayo de estilo, nada más.


7. Robin Hood (Ridley Scott; EE.UU.-Reino Unido). 140 min. A los diez minutos estaba ya aburrido y dura 130 más. Difícil entresacar elementos de interés como adaptación original del relato clásico, porque acaba convirtiéndose en la misma ensalada de batallas, ruido y furia que otras películas de acción contemporáneas, independientemente si están ambientadas en el Medievo o en el siglo XXIII.

8. Precious (Lee Daniels; EE.UU.). 109 min. Para mí, el mayor bluff del año, teniendo en cuenta los numerosos reconocimientos que tuvo. Una sola escena valiosa no da para tanto. Lo demás es tremendismo de telefilme y dramatismo de telenovela. Además de una puesta en escena de bastante mal gusto y una fotografía horrenda.


En cuanto al acontecimiento del año, creo que debemos hablar de Avatar (James Cameron; EE.UU.-Reino Unido), estrenada a finales de 2009 pero que ha hecho su carrera en 2010, al rebufo de las 3-D, que fueron para mí el acontecimiento de 2009. La película, como varias de Cameron, bate todos los records de público, y se vuelve a dar el fenómeno de Titanic: espectadores que pagan por verla más de una vez. A mí la película no me gustó demasiado, pero ha dado lugar a toda una legión de seguidores, produciéndose también un acontecimiento audiovisual de carácter amplio, con ramificaciones en los videojuegos, la música y otras áreas. Ya hay preparadas varias secuelas.


Este año quiero ampliar esta entrada con una lista de las películas españolas que he visto y que creo que merece la pena ver en cualquier momento:

1. Biutiful (Alejandro González Iñárritu; España-México). 147 min. Como decía más arriba, una de las mejores películas del año. 45% española y 55% mexicana.

2. Todo lo que tú quieras (Achero Mañas; España). 101 min. También comentada más arriba, la mejor peli netamente española de este año.

3. Las viudas de los jueves (Marcelo Piñeyro; Argentina-España). 122 min. También comentada más arriba, como una de las pelis que han pasado injustamente desapercibidas. 65% española, 35% argentina.

4. Habitación en Roma (Julio Medem; España). 109 min. Arriba reseñada como la segunda mejor película netamente española del año.

5. Pan negro (Pa negre, Agustí Villaronga; España-Francia). 108 min. Comentada también antes, interesante coproducción.

6. Balada triste de trompeta (Álex de la Iglesia; España-Francia). 107 min. Decepción aparte, como decía más arriba, uno de los filmes más sugerentes y originales del año.

No me convencieron, pero son interesantes

7. Planes para mañana (Juana Macías). 90 min. Lo mejor, la dirección de una debutante a la que habrá que seguir los pasos.

8. Los ojos de Julia (Guillem Morales). 111 min. Entretenido y vibrante thriller. Sugerentes recursos de puesta en escena, relativamente audaces.

9. Rabia (Sebastián Cordero; Colombia-España). 96 min. Muy curiosa película, con grandes interpretaciones y un discurso ideológico de calado.

10. Que se mueran los feos (Nacho Gª Velilla). 109 min. Divertida, demuestra que Velilla le tiene cogido el pulso al público de la comedia española. Interesante alegoría cómica de cierta parte de la España friki-profunda.

11. El cónsul de Sodoma (Sigfrid Monleón). 110 min. Valiente película sobre Jaime Gil de Biedma, que ahonda sin complejos en su omnisexualidad, con un trabajo muy esforzado y eficaz de Jordi Mollá.



Como aportación personal, y aunque ya la he comentado transversalmente, me gustaría destacar la definitiva eclosión de Alexandre Desplat como uno de los grandes de la música de cine, y que en este año ha compuesto la música de El escritor, Tamara Drewe, Harry Potter y las reliquias de la muerte. Parte I y El discurso del rey. También hemos escuchado bandas sonoras que compuso en 2009, como la de Fantástico, Sr. Fox. Como muestra (aunque no sea de 2010, es una de sus melodías más bellas, en mi opinión, de la película Luna Nueva), esto:




Y después de comentar todas estas películas y algo más, a esperar que 2011 se acerque más a 2009 que a 2010, y podamos disfrutar de pelis grandes.

Un abrazo
Kike

8 comentarios:

Emilio Luna dijo...

Me han encantado Kike, el resumen que has hecho.

No sabía que tenías un blog personal. Te puedo agregrar a mi blog?

En cuanto al resumen, como todo el mundo, no hay cosas que comparto como tu opinión sobre Nolan y Fincher. Has nombrado algunas peliculas que has valorado bien como Shrek o Harry Potter que no me dicen mucho...pero en general todo es muy acertado.

En cierta medida entiendo tu opinión sobre Nolan, que ya explicabas en Miradas. Aunque creo que dentro de 30 años, Nolan no será Lawrence Kasdan.

Un abrazo y espero que hayas pasado unas felices y merecidas vacaciones.

Emilio Luna.
http://elantepenultimomohicano.blogspot.com

Kike dijo...

Hola, Emilio.

Muchas gracias por leerme, y por comentar. ¡¡Y claro que me puedes agregar mi blog!! Yo te seguiré también.

Lo bueno es que haya posiciones discrepantes, al menos es lo que me gusta. Las unanimidades nunca me han enriquecido, y casi siempre me parecen sospechosas. Así que me alegro tanto de que te haya gustado el resumen como de que discrepes. En cuanto al juicio de la Historia, todos seguramente acertaremos y nos equivocaremos en algo.

Nos seguimos leyendo.
Feliz 2011.

Un abrazo
Kike

Marco dijo...

Hola Kike, soy Marco de V.O. y desde fechas recientes, ferviente seguidor de tu blog (la verdad es que me he incorporado a las nuevas tecnologías muy tardíamente) Puedo decir que es ya mi fuente casi exclusiva para seguir las evoluciones del cine actual. Lo cierto es que pasé muchas horas de mi adolescencia en la tiniebla ensoñadora del cine Coliseum y luego nunca me resigné a las angosturas y el exceso de luz de las salas actuales, a compartir codo con un devorador de palomitas y susurrador impenitente, de manera que espacio cada vez más mis visitas a estos locales hasta el punto de no haber ido en todo el año pasado. Tampoco sigo con regularidad ninguna publicación especializada (lejos quedaron los tiempos en los que devoraba con avidez “Dirigido por…” o llenaba horas de VHS con las crónicas de “Días de Cine”, programa del que ignoro si sigue programándose; me llegó fatalmente el apagón analógico y no he hecho nada por remediarlo) Por todo esto, agradezco sobremanera tus crónicas.
De tus elogios a Shutter Island deduzco que no eres muy devoto de Scorsese. El silencio sobre las ganadoras del Oscar y la Palma de Oro es altamente elocuente. En cuanto a tus juicios sobre Nolan, Haneke y Fincher, los he seguido atentamente en “Miradas de Cine” y, aunque disienta (acaso, mis escasas expectativas respecto al cine de ahora me lleva a acoger con agrado cualquier muestra de solidez técnica y narrativa, de ambición) tienes la virtud única e incómoda de obligarme a cuestionarme de continuo mis valoraciones y a volver sobre sendos cineastas a la luz de tus objeciones de las que, te concedo, no salen indemnes (¡me ocurrió incluso con Ford tras leer tu artículo en V.O. sobre La patrulla perdida!) Desconozco mayor elogio hacia alguien que se dedica a la crítica cinematográfica.
Es un verdadero honor compartir páginas contigo. Feliz año y hasta pronto.
PD. Por cierto, si en algo estamos hermanados es en nuestra devoción por Stanley Kubrick. Siento un escalofrío cada vez que veo a Alex en la cabecera del blog. Deseaba que me tocara la lotería de Navidad (única a la que juego y por compromiso) para hacerme con los archivos recientemente publicados de Napoleón, film con el que tantas veces he soñado…como con El rostro impenetrable, y eso que me fascina la versión de Brando. Incluso pese a ser El exorcista mi film de terror favorito (y mira qué me gusta el género) añoro lo que hubiera podido ser en sus manos.

Kike dijo...

Hola, Marco.

No sabes cómo agradezco leer un comentario como el tuyo en un día como hoy.

Como muy bien dices, no hay mayor elogio para alguien que escribe sobre cine, que el que tú me dedicas. Mi satisfacción es enorme. Creo que una de las razones por las que no me decido a escribir por dinero es que no sé si podría seguir haciendo lo que hago y, sobre todo, que difícilmente podría recibir comentarios como el tuyo.

Todas las posibles discrepancias desaparecen si los dos amamos a Kubrick; eso une mucho :-) Mis palabras sobre algunos directores y algunas formas de hacer cine y de escribir de cine tienen algo de cruzada y, como siempre que eso ocurre, se magnifican los comentarios. En realidad, las últimas pelis de Haneke, Fincher y Nolan no me parecen malas y alguna de ellas sí creo que es interesante. Pero la distancia existente entre eso y lo que se dice de ellas me lleva a radicalizarme a veces. En cuanto a Ford lo he detestado siempre, a pesar de tener pelis estupendas, pero aún así aún espero que algún día descubra el genio que otros ven en él; por eso quizá transmito ese cuestionamiento permanente, porque yo lo ejerzo.

Por otra parte, me satisface muchísimo saber que tengo lectores como tú, que asocian mis textos a mi nombre y que los recuerdan después de pasado el tiempo. Es estupendo.

¡Sí soy devoto de Scorsese! Bueno, me gusta bastante, no sé si tanto como devoto. Pero tiene cosas bellísimas como "La edad de la inocencia" (su mejor peli en mi opinión) o golpes en el estómago del cariz de "Toro salvaje" o "Taxi Driver". Sus pelis casi siempre me dicen algo. No sé por qué se habrá deslizado esa sensación en mis palabras; quizá porque no soy un "scorsesiano" habitual.

Si es significativo mi silencio respecto a las dos pelis que dices es porque no las he visto y nunca hablo de lo que no he visto; ello es significativo a su vez de que no sigo en absoluto ninguna moda, ni las comerciales (Oscars) ni las "gafapasta" (Cannes), por utilizar un adjetivo para entendernos. Pero es mi deber verlas y lo haré en cuanto pueda. Y hablaré de ellas por aquí.

Un placer compartir.
Abrazo
Kike

Marco dijo...

El plano final de Archer recibiendo en el rostro el resol de la ventana de la casa de la Condesa Olenska que le evoca aquel otro momento años atrás, en el muelle, cuando se apostó consigo mismo que llamaría la atención de la Condesa si se giraba entes de que un velero cruzara su espacio visual, naturalmente sin que ello ocurriera (rasgo que denota la falta de determinación del personaje que “envida con un farol al destino”, dicho en palabras de Sabina), y que no obstante, su imaginación clemente corrige, me parece uno de los más hermosos de la Historia del Cine, expresión de la melancolía, aquello que nunca sucedió pero añoramos (“la ramera del deseo”, dijo alguien definiendo a la melancolía), la certeza de la felicidad perdida, de la futilidad de la existencia, de una vida consagrada a los deberes sociales, familiares, en la que el deseo personal ha sido esquinado y con él, la vida…natural que abandone la escena (siempre le agradeceré a Scorsese que mantenga la cámara alta pero quieta, él, tan propenso a la grúa)
Adoro “La edad de la inocencia”. Va a resultar que tenemos más cosas en común de lo que sospechaba. Agradezco igualmente tus palabras. Perteneces a una rara especie que uno, a estas alturas, no esperaba ya encontrar. Seguiremos hablando, ahora, con las palabras finales de Rick en “Casablanca” a flor de tecla.

Kike dijo...

Sin duda, uno de los más bellos finales de la Historia del Cine. Lo asocio al de "Dublineses", otro maravilloso.

Somos pocos los que nos atrevemos a defender esa película como una de las mejores de Scorsese. El cine de época está estigmatizado, y por eso casi ningún pope se atreve a hablar bien de "Barry Lyndon", otra joya de una modernidad (ideológica) poco destacada en la historiografía, o "Tess", una de las mejores pelis del gran Polanski.

Seguiremos, efectivamente, compartiendo sensaciones e ideas.

Pedro Grimalt Rosselló dijo...

Buenas tardes, Kike:

Me ha parecido muy completo tu resumen del año. Comparto tu admiración por “Shutter Island”, “El escritor”, “Toy Story 3”, “Two lovers” o “Fantástico Sr. Fox”. También comparto que “La red social” está un poco sobrevalorada, aun siendo una película apreciable. Pero lo que me ha gustado más de tu balance es la reivindicación que haces de “Nine”, película muy criticada pero que a mi me parece una de las joyas del año. Y sí, Marion Cotillard está absolutamente maravillosa como también lo ha estado en todas las películas que ha hecho últimamente o como en ese sorprendente corto de David Lynch titulado “Lady Blue Shanghai”.

Con tu permiso dejo aquí el enlace a la lista de las mejores películas de 2010 que he publicado en mi blog:

http://lossusurrosdelnoctambulo.blogspot.com/2011/01/las-mejores-peliculas-de-2010.html

Saludos.

Kike dijo...

Hola, Pedro.

Muchas gracias por comentar y por dejarme tu balance del año, lo miraré con atención.

Pues tenemos gustos parecidos, porque la verdad es que compartimos casi la mitad de las películas destacadas... "La red social" sí, es apreciable... pero nada más. Todo lo demás es sobreabundancia de amor a Fincher, que no sé muy bien de dónde sale pero lo investigaré en cuanto tenga tiempo, porque todo tiene siempre una explicación.

No he visto ese trabajo de Lynch, y si está Marion Cotillard... tendré que verlo.

Y me alegro especialmente de compartir una de esas rarezas que se comparten con poca gente, como "Nine". Su director es brillante en el musical y no comprendo cómo se llegó a afirmar algo relativo a la pobreza escenográfica. En fin.

Espero seguir viéndote por aquí.
Saludos y gracias
Kike