martes, 18 de enero de 2011

Globos de Oro - Reflexiones rápidas


Hola a todas/os:

La verdad es que hacía años que los Globos de Oro me llamaban tan poco la atención como este. Quizá porque son unos premios cada vez más devaluados, puesto que apenas si logran ser una antesala más o menos premonitoria de los Oscar y, por lo tanto, unos "hermanos pequeños". Sin embargo, tanto la presencia de algunas películas como la identidad de los propios premios, me han sugerido algunos pensamientos que expresaré con mucha brevedad.

En primer lugar, que este año creo que por primera vez en más de veinte, no velaré la noche de los Oscar para verlos en directo: me niego a perder horas de sueño para ver ganar el Oscar a mejor director a ese nuevo genio contemporáneo llamado David Fincher. Ya las perdí viendo cómo ganaban Kevin Costner (Bailando con lobos), Robert Zemeckis (Forrest Gump), Mel Gibson (Braveheart), Anthony Minghella (El paciente inglés ) o Ron Howard (Una mente maravillosa), ilustres técnicos que en algunos casos pasaron momentáneamente por genios, aunque la mayoría de la gente ya no se acuerde de ellos, apenas un lustro o una década después. No digamos dentro de veinte años.

La segunda reflexión, al ver tantas nominaciones para David Fincher y Christopher Nolan es que se confirma mi impresión sobre ellos: que son brillantes cineastas del gran público, de cine de masas, sin que eso tenga nada de malo en sí mismo. Lo que tiene de malo es que haya quienes quieran ver en sus películas supuestas renovaciones del arte cinematográfico y, no digamos ya, alusiones directas o indirectas a grandes filósofos de la humanidad. No. Son directores de Globos de Oro, de Oscar, de industria, que hacen cine para hacer dinero, que forman parte del sistema, que no son artistas en absoluto sino partes del engranaje de Hollywood. A ver si el éxito al que está abocada "La red social" sirve por lo menos para que esto quede claro.

Finalmente, me resulta curiosa la diferencia que hay entre la consideración del cine en EE.UU. y en Europa, y cada vez dudo más dónde están más cerca de la sabiduría. Los Globos de Oro los dan allí los periodistas extranjeros que trabajan en EE.UU., mientras que los Oscar los dan los académicos de Hollywood; es como si en Europa dieran los premios los miembros de la academia europea y los periodistas extranjeros afincados en los diferentes países: en este segundo caso es posible que las listas fueran antagónicas (sólo hay que ver el absoluto divorcio entre periodistas cinematográficos, público y academias), mientras que en EE.UU. el resultado es casi mimético y, a su vez, muy coincidente con el público. Es decir, los que hacen cine (los académicos), los que ven cine (espectadores) y los que estudian cine (periodistas, críticos) van en una línea coherente. En Europa cada grupo va por un lado, defiende un cine diferente. Es evidente el empobrecimiento de lo que ocurre en EE.UU., pero también es evidente que eso refuerza la parte industrial del cine, no en vano son los que mandan en este negocio: sin dinero no hay cine (esto parece no entenderse en Europa). Aquí todo es más rico y más amplio, pero los cines cierran, cada vez se proyectan menos películas y se empobrecen los cines nacionales. ¿Qué queremos realmente? Esto da para reflexiones más profundas, sin duda propias de un post muy largo o de otro foro.

Un abrazo
Kike

2 comentarios:

Emilio Luna dijo...

Hola Kike!!

Pues la verdad es que considero los premios actuales un paripé casi sin sentido alguno. Los Globos de Oro representan el lado más bochornoso. La presencia de The Tourist así lo atestigua. Échale un vistazo al video de presentación de Ricky Gervais... más sincero (y bestia)imposible.

Esta campaña de premios ha sido un tostón con unanimidad absoluta de La Red Social. Era de esperar porque junto a Toy Story fue la que obtuvo mejores críticas de largo. De hecho no ha habido tanto consenso desde el año de No es Pais para Viejos-Pozos de Ambición, 2007.

Sobre los presuntos genios, aunque joven pero ya consciente, no creo que nadie considerara a Mel Gibson o Kevin Costner genios en la dirección. Sólo actores que aprovecharon su momento. Ron Howard por ejemplo, nunca ha sido valorado como un creador con talento, más bien un ejecutor de películas de estudios. De hecho, su mejor trabajo hasta la fecha es Frost/Nixon y nos los filmes con los que consiguió el Óscar. Anthony Minguella en cambio, si que me parece un gran narrador desde sus comienzos.

Fincher y Nolan representa la corriente blockbuster inteligente y por eso son venerados. No creo que sean los mesías, pero dentro de una mediocridad latente ellos representan un oasis motivando al espectador, generando expectativas. Son necesarios.

Los resultados de los Globos, idénticos a otros premios. Me alegró que ganara The Kids Are All Right en comedia. Me parece una muy buena película. Tengo muchas ganas de ver lo nuevo de Susanner Bier, In a Better World. Yo me quedaré en los Óscar, ya te lo cuento yo.

Un abrazo

Kike dijo...

Hola, Emilio.

Sería muy ilustrativo revisar la hemeroteca a propósito de todos esos directores, pero yo te aseguro que se dijeron cosas de las que hoy más de uno se sonrojaría. Cuando tenga un poco más de tiempo, tengo pensado hacerlo, y escribir un artículo de fondo sobre este tema, que promete ser muy divertido.


Emilio, podría firmar esto tuyo, me parece de lo más sensato que he leído de estos señores: "Fincher y Nolan representa la corriente blockbuster inteligente y por eso son venerados. No creo que sean los mesías, pero dentro de una mediocridad latente ellos representan un oasis motivando al espectador, generando expectativas. Son necesarios". Lo podría firmar por completo. Pero esto es una cosa y otra que sean gente que pueda competir entre los grandes nombres sin posibilidad de rubor. ¿Para Oscars? Ok. Para Palmas de Oro, Osos, Leones... y distinciones de los críticos... Creo que no. Se hace mucho mejor cine todos los años.

De todos modos, en los Oscar, que son más amplios, siempre suele haber algo sugestivo. Ojalá que sea así, aunque solo sea porque me arrepienta y acabe perdiendo sueño.

Un abrazo
Kike