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La infancia (II)


Hola, a todas/os:

Sí, sólo hace unos días ya hablaba de la infancia; conectada entonces con la adolescencia, como esa época de la vida previa a la madurez, que según algunas escuelas sociológicas sólo se alcanza plenamente a los 45 años. Pero hoy no, hoy hablo sólo de la infancia, de la época de los primeros recuerdos.

No sé si os pasará a todas/os: un olor, una melodía, un sabor, un sonido, una palabra, un gesto... y... de repente... ¡una sensación de aquella época viene a vuestras cabezas como si la estuviérais viviendo en ese mismo instante! No hablo de una imagen, ni de un recuerdo concreto, sino simplemente de una sensación, de algo meramente emocional que vuelve a nosotros vivamente.

Me pasa al comenzar el invierno, con el olor de las chimeneas, y eso que en nada se parecen los sistemas de hoy a aquellas calefacciones de carbón y leña; aún así hay días en que ese olor está ahí, sobre todo desde que vivo en Cáceres, pues en Madrid este tipo de matices se pierden en medio de los edificios y las grandes avenidas. Hoy fue el gel, un gel que hace tiempo que no compraba y que me recordó nada más olerlo a algo de mi casa, de mi infancia, seguramente a algún gel que compraba mi madre; y me olió a seguridad, y a placidez, y a despreocupación. Eso sí que es aromaterapia.

Me ocurre al comenzar la primavera pero sólo algunos días, muy pocos; hay años en que no me llegan esos aromas. Hay una melodía que recuerdo perfectamente, esta sí, asociada a una escena en concreto mientras me despertaba y mi hermano mayor escuchaba una sinfonía de Tchaikovsky en el salón: siempre que la escucho recuerdo aquel momento, no sé por qué se me quedó tan grabada.

Sensaciones, emociones: la infancia. A medida que se cumplen años llegan más y más ecos de entonces. No sé si os pasará a todas/os.

Un abrazo
Kike

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