domingo, 1 de septiembre de 2013

De vuelta

Hola, a todas/os:

Cuando hace un par de meses una persona, que entonces apenas conocía, me dijo que había conseguido, gracias a este blog, saber cosas mías que no hubiera podido saber de otro modo, recordé lo importante que es estar en aquellos sitios donde hemos decidido estar. Parece obvio, dicho así, pero es que a veces, por las razones más variadas, se nos olvida lo obvio. Esta misma persona me dijo que le hizo gracia eso de que dijera en mi ultima entrada que no tenía el blog abandonado, cuando en un año apenas había publicado esa misma entrada: llevaba un poco de razón, aunque no del todo.

El blog nunca ha estado abandonado en mi cabeza, que es a lo que yo me refería, aunque sí es verdad que lo ha estado de cara a vosotras/os, los que lo leíais. Y, por supuesto, esto segundo es lo más importante (¿lo único importante?). Así que la persona que me dijo aquello llevaba razón, porque lo que hay en la cabeza de uno no es más importante que lo que hay fuera. Otra lección obvia que quizá se olvida con demasiada frecuencia.

El "abandono" del blog, como casi todo en la vida, ha sido una cuestión de prioridades. Desde que esta persona me advirtió sabiamente han pasado un par de meses en los que algunos asuntos personales me han mantenido muy ocupado, sobre todo mentalmente. Durante todo el año anterior, desde la última entrada, una intensa entrega a los asuntos políticos que me preocupan, fundamentalmente, absorbieron gran parte de mi tiempo libre, ese que llamamos libre porque es el que empieza cuando acaba el horario laboral obligatorio. También muchas otras cosas, pero sobre todo la reflexión y la acción política que, compartida con amigas/os y compañeras/os, también preocupadas/os por la situación social, ha ocupado una gran parte de mi vida durante los últimos dos años.

No voy a resumir aquí y ahora algunas de las conclusiones importantes de estos dos años, porque algunas de ellas están apuntadas en post anteriores —y, sobre todo, justo en el último sobre el PSOE— y habrá tiempo de abundar en ellas en el futuro, a pesar de que no solo de política hablaré en este blog personal. Y, sobre todo, porque este post tiene como principal objetivo pediros disculpas por la ausencia y anunciaros mi firme intención de volver a volcar aquí algunas de mis ideas sobre la política, sobre el cine, sobre las emociones, y sobre las cosas que entiendo importan en la vida.


Algo sí quisiera destacar de estos últimos años, y singularmente de los últimos meses: a pesar de las decepciones, de las desilusiones, del dolor en algún caso, de la falta de horizonte a veces... a pesar de todo creo que nunca voy a renunciar a pelear con pasión por las cosas que quiero y por las cosas en las que creo. Tengo la íntima certeza de que la vida solo merece ser vivida de esa manera. Algo de eso quería decir en mi último artículo publicado en El Periódico de Extremadura, donde escribo la columna "Nueva sociedad, nueva política" desde hace un año. Ahí me podéis encontrar también, todos los lunes, en la sección de opinión.

A fin de cuentas, como dice Manuel Vicent en un estupendo artículo publicado hoy en El País, "aventura significa estar a merced del viento", y por más que queramos tenerlo todo controlado, el viento —que metaforiza el azar y la fuerza de elementos exteriores a nosotros— está ahí para recordarnos que la vida no es más que una inmensa aventura que debemos preocuparnos, ante todo, por vivir con la mayor intensidad posible, aunque nos golpeemos y nos duela.

Y tengo que dar las gracias a esa persona que me buscó, y me encontró aquí, y que hace dos meses era mucho más desconocida que ahora. Y que me alertó, sin querer, de que lo que había en mi cabeza no era lo mismo que los demás percibían.

Y una canción de estos últimos meses: http://www.youtube.com/watch?v=WM9Cx3Xd0UI.

Un abrazo
Kike


No hay comentarios: