sábado, 8 de enero de 2011

2010 - Tres rostros masculinos en el cine


Hola, a todas/os:

Hace unos días, en esta época de balance, recordaba los tres rostros femeninos del cine de 2010 que creo que  hay que tener y habrá que tener en cuenta. Ahora les toca a los chicos. Me da la sensación, echando la vista atrás, que 2010 ha sido año más de actores que de actrices, en contra de lo que suele ser habitual, por cuanto me ha resultado mucho más fácil la elección y, de hecho, se han quedado fuera algunos.

El primero, para mí sin duda posible, es el español Javier Bardem. Quizá es el mejor intérprete del mundo en este momento, y ha tenido otro año dulce al ganar el premio al mejor actor en el Festival de Cannes, por su compleja interpretación de Uxbal en Biutiful, de Alejandro González Iñárritu. Actor de carácter, con una fuerza personal y una energía arrolladoras, es capaz de meterse en todas las pieles con la misma solvencia. Es un animal interpretativo que recuerda a Marlon Brando y que, además, en su vida personal (en la parte pública, al menos) es de una naturalidad y sencillez envidiables. Su atractivo físico hace tiempo que quedó en un segundo plano como herramienta de trabajo, algo difícil que se ha ganado con la elección de los papeles, de una inteligencia rara en el cine de hoy:


Siempre me gustó Leonardo DiCaprio, incluso cuando sus más acendrados críticos veían imposible su trabajo en Titanic, de James Cameron, donde interpretaba un papel de una fortaleza lejana a su físico aniñado y frágil. A mí siempre me pareció un actor espléndido, no en vano recibió muy joven (23 años) el premio a la mejor interpretación masculina en el Festival de Berlín, uno de los más prestigiosos del mundo, por Romeo y Julieta. Este año ha participado en dos de las películas importantes de 2010, como son Origen (no por su calidad, en mi opinión, sino por su éxito popular y en ciertos sectores críticos) y Shutter Island; en dos papeles, además, muy cercanos por su ensimismamiento, por su dificultad para transmitir sentimientos y por su carácter torturado. A mí me parece que está notable en ambos y que debería estar al menos nominado al Oscar por una de ellas. DiCaprio se ha ido haciendo adulto y ganando versatilidad por su físico que, como es lógico, le favorece para interpretar papeles románticos como el de Titanic donde, en mi opinión, era difícil hacerlo mejor que como él lo hizo:



Finalmente, no podemos olvidar a George Clooney, en un año donde llevó a la película Up in the Air en volandas hacia el éxito, a pesar de que el filme no pasa de ser interesante. Es quizá el actor más elegante del momento, el más emparentado con el cine clásico, uno de los más comprometidos en la elección ideológica de los papeles, uno de los más infalibles (raramente hace un trabajo mediocre). Es uno de esos actores al que no se puede dejar de mirar cuando está en pantalla, cuyas palabras no se pueden dejar de escuchar con atención: fotogenia. En 2010 también estrenó El americano (Anton Corbijn), puso voz al Sr. Fox en otra de las películas del año, Fantástico Sr. Fox, y rodó The Descendants (Alexander Payne), que nosotros veremos en 2011:



Y nada más. Ahora a esperar los rostros de 2011. Yo ya tengo uno femenino apuntado, pero no lo puedo decir todavía para no dar pistas.

Un abrazo
Kike

2 comentarios:

Emilio Luna dijo...

Di Caprio es un grande, les guste a pocos. La elección de sus proyectos es perfecta. En los dos papeles de este año ha estado estupendo. En Inception lleva un papel difícil con mucho tino.

Clooney representa el lado más clásico del cine actual. Bardem es una bestia parda que se ha visto perjudicado por el bajo éxito crítico de Biutiful.

Algún día habría que analizar ese tándem Arriaga-Iñarritu y su separación.

Por cierto ya publiqué el resumen del 2010 tanto en series como en cine, por si te apetece Kike.

Un abrazo.

Kike dijo...

De acuerdo en todo, Emilio.

En cuanto tenga un rato le echo un vistazo a tu resumen.

Gracias por seguir por aquí.

Un abrazo
Kike